Para muchas personas que están en diálisis, el trasplante renal es una posibilidad que puede darles más libertad y mejorar su calidad de vida. Es un camino que se recorre acompañado por el equipo médico, paso a paso.

Qué es un trasplante renal

Es reemplazar la función de los riñones enfermos con un riñón sano, que puede provenir de un donante vivo (por ejemplo, un familiar compatible) o de un donante fallecido. El nuevo riñón asume el trabajo de filtrar la sangre, evitando la necesidad de continuar con la diálisis.

¿Es para todos?

No. El trasplante es una opción para personas en diálisis a las que su equipo médico evalúa como candidatas. Cada caso es distinto, y la decisión se toma siempre en conjunto con los profesionales que acompañan al paciente.

La evaluación previa

Antes de ingresar a la lista de espera se realizan una serie de estudios para confirmar que el trasplante es seguro y conveniente. Es una etapa importante, porque asegura las mejores condiciones para el paciente y para el nuevo riñón.

La lista de espera

En Argentina, la asignación de órganos de donantes fallecidos se realiza a través del INCUCAI y el sistema SINTRA, con criterios de equidad y compatibilidad. El equipo tratante inscribe y acompaña al paciente en todo el proceso.

Después del trasplante

El riñón trasplantado también se cuida. Es necesario tomar medicación de forma sostenida y realizar controles periódicos para proteger el nuevo órgano. Cuidar el riñón trasplantado es cuidar esta nueva oportunidad.

Esta nota es de carácter informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud. Ante cualquier duda o síntoma, consultá con tu médico.