Cuando los riñones pierden la capacidad de filtrar la sangre de forma suficiente, la diálisis reemplaza parte de esa función para mantener el equilibrio del organismo. Existen dos tipos principales: la hemodiálisis y la diálisis peritoneal. Te contamos en qué consiste cada una.

Qué es la diálisis

La diálisis es un tratamiento que hace parte del trabajo que los riñones ya no pueden realizar: limpiar la sangre, eliminar los desechos y el exceso de líquido, y ayudar a mantener el equilibrio del cuerpo. No cura la enfermedad renal, pero permite vivir y sostener la calidad de vida cuando la función renal es muy baja.

Hemodiálisis

En la hemodiálisis, la sangre se limpia fuera del cuerpo: pasa por un filtro (llamado dializador) conectado a una máquina, que retira los desechos y el líquido sobrante y devuelve la sangre ya depurada. Generalmente se realiza en el centro de diálisis, varias veces por semana, en sesiones de algunas horas. Para poder hacerla, se necesita un acceso vascular (una fístula o un catéter) que permita conectar al paciente con el equipo.

Diálisis peritoneal

La diálisis peritoneal utiliza como filtro una membrana natural del propio cuerpo: el peritoneo, que recubre el interior del abdomen. A través de un catéter se introduce un líquido especial en la cavidad abdominal, que absorbe los desechos y el exceso de líquido de la sangre; luego se drena y se renueva. Suele realizarse en el domicilio, todos los días, lo que ofrece mayor autonomía y flexibilidad en la rutina.

¿Cuál es mejor?

No hay un tratamiento mejor que otro en términos absolutos: la mejor opción es la que se adapta a cada persona. La elección depende del estado clínico, el estilo de vida, las preferencias y la situación de cada paciente. Por eso, la decisión se toma siempre junto al equipo médico, que evalúa cada caso y acompaña en el camino.

En Aterym Alta Gracia

Contamos con un equipo interdisciplinario que evalúa la mejor alternativa para cada paciente y ofrece un tratamiento seguro, humano y adaptado a cada necesidad. Si tenés dudas sobre tu tratamiento, podés consultarnos.

Esta nota es de carácter informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud. Ante cualquier duda o síntoma, consultá con tu médico.