En Aterym Alta Gracia estamos convencidos de que cuidar la salud renal es también cuidar a la persona completa. Por eso celebramos que dos integrantes de nuestro equipo psicosocial, la Lic. Laura Rodríguez (trabajadora social) y la Lic. Karina Bazán (psicóloga), estén participando durante todo este año de la Diplomatura Universitaria en Salud Mental y Comunidades Terapéuticas.

La foto las muestra en la sexta clase de la diplomatura, realizada el 25 de septiembre en el Polideportivo Carlos Cerutti de la ciudad de Córdoba, un encuentro dedicado a las estrategias para la promoción de la salud mental y la prevención de la problemática. Cada mes, Laura y Karina viajan juntas para seguir formándose, y traen de vuelta a la institución todo lo aprendido.

¿Qué es esta diplomatura?

Se trata de una formación universitaria gratuita impulsada por la Municipalidad de Córdoba junto al Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia y la Universidad Nacional de Córdoba, a través de sus Facultades de Ciencias Sociales, Psicología y Ciencias Médicas. Es una propuesta pensada para trabajadores de la salud, agentes territoriales y todas las personas interesadas en la temática.

La cursada se extiende a lo largo de todo el año —comenzó en marzo y finaliza en diciembre— con encuentros presenciales una vez al mes. Su apertura estuvo a cargo del reconocido historiador Felipe Pigna, y a lo largo de las clases pasaron referentes de primer nivel; entre ellas, la trabajadora social Susana Andrada, con una destacada trayectoria en la Facultad de Ciencias Sociales. El programa aborda la salud mental y los consumos problemáticos desde una perspectiva de derechos, poniendo el foco en la continuidad de los cuidados, el fortalecimiento de las redes y el trabajo interdisciplinario.

¿Por qué a un centro de diálisis le importa la salud mental?

La enfermedad renal crónica no impacta solamente en el cuerpo. Recibir un diagnóstico, adaptarse a un tratamiento que se realiza varias veces por semana y sostenerlo en el tiempo son procesos que movilizan emociones profundas: incertidumbre, miedo, duelos, cambios en la rutina, en el trabajo y en los vínculos familiares. Detrás de cada paciente hay una historia de vida, y acompañar esa historia es parte esencial de una atención de calidad.

Por eso, en Aterym Alta Gracia el cuidado nunca es solo clínico. Nuestro equipo psicosocial —integrado por trabajo social y psicología— acompaña a cada paciente y a su familia durante todo el recorrido del tratamiento: escucha, orienta en trámites y derechos, articula con obras sociales y organismos, y sostiene el bienestar emocional de quienes atraviesan la diálisis. Ese trabajo, muchas veces silencioso, es una pieza clave de nuestra manera de entender la nefrología.

Formarnos no es un objetivo en sí mismo: es la manera concreta que tenemos de mejorar lo que le llega al paciente.

Formarse para poner al paciente primero

Cuando un integrante de nuestro equipo se capacita, no lo hace solo para sí mismo: lo hace para toda la institución y, sobre todo, para cada paciente. Las herramientas que Laura y Karina incorporan en la diplomatura —la perspectiva de derechos, las estrategias de promoción de la salud mental, la mirada comunitaria e interdisciplinaria— se traducen después en una escucha más atenta, en un acompañamiento más humano y en decisiones que siempre tienen a la persona en el centro.

Esta capacitación está profundamente alineada con lo que somos. Nuestra misión pone el énfasis en la prevención, la educación continua y el respeto por la dignidad humana; y entre nuestros valores están la empatía, el trabajo en equipo y la mejora continua. Que dos profesionales dediquen un año entero a formarse en salud mental es una expresión viva de esos principios. Es, también, parte del mismo camino de calidad que nos llevó a ser el único centro de diálisis de la provincia de Córdoba acreditado en calidad y seguridad del paciente por el ITAES.

Poner al paciente primero no es una frase: es una decisión que se sostiene todos los días, con gestos concretos. A veces se ve en un equipo de última generación; otras veces, en una profesional que dedica un sábado por mes a seguir aprendiendo para acompañar mejor. Felicitamos a Laura y a Karina por su compromiso, y agradecemos a todo el equipo psicosocial de Aterym Alta Gracia por recordarnos, cada día, que detrás de cada tratamiento hay una persona que merece ser cuidada de manera integral.