La alimentación es una parte fundamental del tratamiento en diálisis. Con el acompañamiento de la nutricionista, se puede comer rico y variado, aprendiendo a elegir y preparar mejor los alimentos. No se trata de una dieta de privaciones, sino de cuidar el equilibrio del cuerpo.

Proteínas

Durante la diálisis suele recomendarse aumentar la ingesta de proteínas de buena calidad, ya que parte de ellas se pierde con el tratamiento. Tu equipo te indicará las cantidades adecuadas para tu caso.

Potasio

El exceso de potasio puede afectar al corazón. Por eso muchas veces se aconseja moderar los alimentos ricos en potasio y utilizar ciertas formas de cocción que ayudan a reducirlo. La nutricionista te enseñará cómo hacerlo.

Fósforo

Los niveles altos de fósforo afectan a los huesos y a los vasos sanguíneos. Suele indicarse limitar algunos alimentos y, en ciertos casos, tomar medicación específica junto con las comidas, siempre según la prescripción médica.

Sal y líquidos

Reducir la sal ayuda a controlar la presión y la sed. Y como en diálisis el cuerpo elimina menos líquido, es habitual que se indique controlar la cantidad de líquidos que se toman, para evitar sobrecargas entre una sesión y otra.

Cada paciente es único

Estas son recomendaciones generales: las indicaciones concretas varían según cada persona, sus análisis y su situación. Por eso lo más importante es seguir el plan que te arma tu equipo y consultar todas tus dudas con la nutricionista y el médico.

Esta nota es de carácter informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud. Ante cualquier duda o síntoma, consultá con tu médico.