En Aterym Alta Gracia, esta jornada se vuelve una oportunidad para agradecer y destacar el compromiso de nuestros médicos nefrólogos, que cada día ponen su conocimiento y sensibilidad al servicio de los pacientes con enfermedad renal crónica.
El origen de la fecha: un descubrimiento que cambió la historia de la salud
El Día del Médico se conmemora en honor al nacimiento del Dr. Carlos Juan Finlay Barrés, el 3 de diciembre de 1833. El aporte de Finlay marcó un hito en la historia de la salud pública: fue él quien confirmó que la fiebre amarilla se transmitía a través del mosquito Aedes aegypti. Este descubrimiento permitió implementar medidas de prevención efectivas y evitó miles de muertes en América Latina, transformando por completo la manera en que se enfrentaban las enfermedades infecciosas.
En reconocimiento a su contribución, la Confederación Médica Panamericana estableció oficialmente en 1955 el 3 de diciembre como Día del Médico. Un año más tarde, el Colegio Médico de Córdoba, junto a la Confederación Médica Argentina y el Gobierno Nacional, adhirió a esta celebración, oficializando la fecha también en nuestro país.
El humanismo como corazón de la medicina
La medicina es una ciencia, pero también un vínculo profundamente humano. Lo expresaba con claridad el Dr. René Favaloro, al afirmar que “la medicina sin humanismo médico no merece ser ejercida”. Esto nos recuerda que, detrás de cada estudio, cada diagnóstico y cada tratamiento, hay personas que atraviesan situaciones complejas y que necesitan ser acompañadas con respeto, dignidad y empatía.
La mirada de Favaloro señala que el acto médico trasciende lo técnico: implica comprender la realidad de cada paciente, su contexto social y emocional, y sostener una práctica ética y consciente. Esta perspectiva humanista es parte esencial de la identidad profesional que reivindicamos en Aterym Alta Gracia.
La labor médica en Aterym Alta Gracia
En Aterym Alta Gracia, el respeto hacia el paciente y su familia, el compromiso con la calidad asistencial y la seguridad, y la formación continua son pilares que nuestros médicos sostienen día a día.
Su labor es fundamental para el diagnóstico temprano, el tratamiento adecuado y el acompañamiento integral de las personas con Enfermedad Renal Crónica, tanto en hemodiálisis como en diálisis peritoneal. En cada encuentro con los pacientes y sus familias, prestan su atención no solo a la dimensión clínica, sino también a las preocupaciones, emociones y necesidades que emergen en cada etapa del tratamiento.
El Día del Médico es mucho más que una fecha: es una oportunidad para honrar la tarea de quienes hacen de la medicina un acto de cuidado, responsabilidad y humanidad.
